Desmigando los medios, cap. VI: Pagar menos impuestos, adorar al líder, obviar a los progres y apoyar la guerra: manual del buen andaluz

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Los últimos días nos han dejado portadas «para el recuerdo», proclamas sobreactuadas de presidentes mesiánicos y velados llamamientos a vestir el uniforme de guerrero. También hemos conocido tristes acuerdos bajo cuerda para apartar de un Consejo audiovisual público la voluntad de miles de ciudadanos andaluces.

Los millones caen del cielo…, y las mentiras llueven en algunas redacciones

Habla ABC sobre los «83 millones de euros que ahorrarán los sevillanos con la bajada de impuestos del Gobierno andaluz», y reitera que «con el descenso del IRPF, las familias ahorrarán 32,4 millones, con la bajada del impuesto sobre el patrimonio 23,4 millones, y con la supresión del canon del agua otros 27,1 millones». Pues bien, sonará como suene, pero es que resulta que no es verdad. No, al menos, tal cual lo pinta el epígrafe. Titular engañoso, pues son los bolsillos más adinerados los que, en realidad, se beneficiarán de buena parte de la medida tomada por la Junta (es decir, de la reducción o supresión de cargas fiscales), mientras que, eso sí, la mayoría de la población (que no pertenece a esa minoría rica) pagará la afectación que sobre los servicios públicos tendrá el hecho de que se recaude menos a través de los impuestos. ¿Que cómo lo pagaremos? Pues en forma de esperas más largas en los centros de salud, y de falta de personal docente en los colegios o institutos públicos, y de pensiones o prestaciones más a la intemperie, y de mayor privatización en la gestión de recursos para la población, y así, un largo etcétera. Pero, claro, nada de esto cabía ya en el subtitular de ABC…

“¡Los andaluces nos morimos de sed! Pero, tranquilo to’er mundo, que Juanma calmará nuestra sed y nos salvará”

Aaamén. Escasos días después de anunciar la buena nueva fiscal, y ante el revuelo formado como consecuencia de ello, la Junta se ha lanzado a la batalla por intentar neutralizar su -a todas luces- compadreo impositivo, y nada mejor que cargar contra el Gobierno Central (que también tiene lo suyo) para triunfar. Es ahí donde el peliculero grito de «¡Que nos morimos de sed!» entra en escena abriendo portadas como la de El Mundo. Peliculero, ojo, no porque no sea verdad que nuestra matria se ahoga de sed, se seca por falta de lluvias, se asfixia por la mala (y progresivamente privatizada) gestión de sus aguas, sino porque manda bemoles que la lluvia de millones que Moreno Bonilla perdona a las altas fortunas andaluzas sea seguidamente reclamada a Madrid para ‘solucionar’ nuestra líquida tragedia. Cara dura como el cemento armao, le llaman a eso en mi pueblo. Y para ponérsele la cara colorá, lo de los redactores jefes de El Mundo, por dibujar piezas informativas como esta, que ahonda en la línea que estamos viendo en las últimas semanas entre los mass media de derechas en todo el país, entregados de lleno a la tarea de ayudar al PP para convencer a la ciudadanía de que apoyar una bajada masiva de impuestos (sobre todo, a los que más dinero tienen, que es lo que ellos no suelen aclarar) es bueno para todos. Lo de informar con rigor a la población, por ejemplo explicando lo que la bajada de impuestos significa para la depauperación y destrozo de los servicios públicos, eso ya mejor dejarlo para los “periodistas comunistas”…

Al nuevo Consejo de Canal Sur le sobra la voz de muchos andaluces

Si no, no se entiende el vergonzoso pacto al que han llegado PP, PSOE y Vox para renovar un Consejo que directamente deja fuera de su representación a las fuerzas políticas de izquierda (democráticamente electas por la ciudadanía en el Parlamento), esto es, la coalición Por Andalucía y Adelante Andalucía. ¿Qué afirma el PP para excusarse de tal atropello a la decencia y al juego limpio? Que la «distribución de puestos es proporcional al resultado de las elecciones autonómicas, como ha venido ocurriendo en anteriores legislaturas» y que están representados «102 diputados de 109». Y se quedan tan anchos. Es decir, les importa un carajo que la voz de casi medio millón de andaluces/as (449.658 personas) no pueda estar defendida en el órgano decisorio del principal ente público mediático (radio-televisión, en este caso) andaluz. *Nota, esta noticia no tuvo cabida en las escaletas de los telediarios de dicho ente (me cachis, qué casualidad…), a diferencia del repetitivo «nosotros gobernamos para todos los andaluces» pronunciado por Moreno Bonilla y otros miembros del Ejecutivo en cada acto, que sí es visualizado casi a diario por la RTVA, cual recordatorio a los fieles de la oración que han de aprenderse de memoria… A todo esto, y volviendo al acuerdo: de Vox no se podía esperar otra cosa, pues todo lo que suponga ganar “batallas ideológicas” a las izquierdas es para ellos motivo de cumplir con su misión. Pero, ¿qué hace el PSOE? ¿Se darán cuenta, de una vez, sus infulados mandamases de que son sus propios votantes los que precisamente ven ese partido cada vez menos socialista y cada vez menos de la clase obrera? Participar de tal acuerdo es sinónimo de cobardía e incongruencia para esas siglas. Eso sí, es más de lo mismo con respecto a lo que llevan años haciendo: mirar más a la derecha y a los de arriba, y menos a la izquierda y a los de abajo.

Reservistas, soldados, militares, armas, ejércitos… ¡La guerra mola!

Impresionante ‘despliegue’ de Diario de Sevilla para informar acerca de todo lo que tiene que ver con el estado actual de España en esto del guerreo, haciendo especial hincapié (como tratando de meter ganas) en detallar cómo hacerse reservista voluntario en las Fuerzas Armadas, no vaya a ser que España entre pronto en guerra (como si no estuviera ya inmersa en alguna que otra) y nos demos cuenta de que faltan aquí auténticos valedores de la testiculina castellana. ¿El elemento conector para publicar esta pieza? El conflicto OTAN-Rusia en Ucrania, cómo no. Toda una demostración de patriotismo de sofá, de belicismo de boquilla (ahora mola eso de ser belicista), de valentía (cobarde valentía), de nuevos Rambos… Hablando de Rambos, ¡cuánto daría yo por que Juan Carlos Aragón Becerra estuviera hoy con nosotros (lo está; seguirá estando siempre) y dedicase a todos esos periodistas Rambos su inmortal ‘Hoy me ha preguntao mi viejo’!

*A TODO ESTO: más de siete meses después, seguimos ‘al tanto’ del conflicto en Ucrania. Sin embargo, pasan los días (las semanas, los años) y poco o nada se nos informa (casualidad de nuevo, seguro que sí…) sobre el transcurso de otras guerras y contextos bélicos, tales como los de Sahara Occidental, Palestina, Etiopía, Camerún, Siria, Yemen, el perenne bloqueo a la población cubana… Nada de esto importa, o directamente ‘no existe’. Importa lo de Ucrania, y pare usted de contar. Así lo dicta el endiosado eje Washington-Bruselas.