Falsos profetas

La crisis económica iniciada en el año 2008 ha supuesto una progresiva, y mantenida en el tiempo, disminución en las inversiones en sanidad. En Andalucía, los recortes  se tradujeron en destrucción de puestos de trabajo y aumento de la temporalidad, falta de inversiones en infraestructuras sanitarias y aumento en las listas de espera. Ello hizo que a finales de 2016 se iniciaran una serie de movilizaciones multitudinarias, la primera de las cuales tuvo lugar en Granada, pero que en poco tiempo se extendieron por todas las capitales de provincia de Andalucía. Estas manifestaciones, impulsadas por las Mareas Blancas pusieron en jaque al gobierno de la por entonces Presidenta de la Junta de Andalucía Susana Díaz, y obligaron a que cesara de manera fulminante a importantes cargos del Sistema Andaluz de Salud (SAS) y al relevo apresurado del entonces consejero de Salud, Aquilino Alonso.

La situación provocada por el Covid-19 ha puesto de manifiesto el déficit que presenta en la actualidad el sistema público sanitario andaluz debido al desmantelamiento realizado en esta última década. Pero los recortes iniciados por los sucesivos gobiernos presididos por la señora Susana Díaz parecen tener un digno heredero en la figura del actual presidente de la Junta de Andalucía, el señor Juanma Moreno, quien lejos de cortar la sangría iniciada por Susana  Díaz ha decidido darle continuidad. En palabras del secretario general del  Sindicato de Enfermería, SATSE, en Andalucía, José Sánchez Gámez, el Proyecto de Ley de Presupuestos para la Comunidad autónoma en 2021 supone un nuevo «jarro de agua fría» para el sistema sanitario público andaluz, al mantenerse el gasto por habitante en materia sanitaria «en el último lugar de las comunidades españolas».

Y mientras los centros de atención primaria se encuentran desbordados por falta de personal, a los sanitarios andaluces le intentan anular sus vacaciones y permisos, y Andalucía sigue a la cola del estado en gasto sanitario por habitante, al señor Juanma Moreno no se le ocurre otra cosa que irse al antiguo Hospital Militar Vigil de Quiñones de Sevilla para dar su discurso de Navidad. Esto no es más que una burda puesta en escena que trata de emular a su homóloga en Madrid, la señora Isabel Díaz Ayuso inaugurando el Hospital Isabel Zendal.

Un análisis aparte merece el despropósito que ha supuesto la no gestión del antiguo Hospital Militar de Sevilla por parte del anterior gobierno del PSOE en Andalucía. Una infraestructura recuperada en el año 2004 para el pueblo de Sevilla y que en ese momento el señor Manuel Chaves vendió a bombo y platillo. Una vez conseguido y realizada la propaganda, cayó en el mayor de los olvidos. Esto supuso su abandono y su deterioro, hasta tal punto que en 2016 el gobierno de Susana Díaz manifestó que no sabía qué hacer con él. Resulta curioso escuchar días atrás al portavoz del Grupo Parlamentario del PSOE, José Fiscal, quien decide defender 16 años después al antiguo hospital militar, ese mismo hospital al que su partido dejó en el olvido, así como también viene a defender ahora la sanidad pública andaluza, esa misma que su partido desmanteló en la última década. Señor Fiscal, su interés llega muy tarde, aunque más bien ni llegó ni llegará nunca. Una vez más, se cumple el cantico: “PSOE y PP la misma Mentira es”.

Autoría: Antonio Jesús Murillo Rico. Alcalá de Guadaíra.