Cambios en la legislación de las cooperativas de crédito

El Pleno del Congreso español convalidó la semana pasada el decreto ley de medidas urgentes en materia financiera, cuyo objetivo es reformar el régimen jurídico de las cooperativas de crédito. Actualmente existen 60 entidades (cajas rurales y cajas profesionales) en todo el Estado. La actualización normativa era exigida por el sector, ya que la actual regulación era de 1989.

Durante su intervención en el debate, el ministro de Economía, Industria y Competitividad, Luis de Guindos, ha destacado que el sector supone el 6% del sistema crediticio y tiene una gran relevancia en la financiación de agentes económicos de menor tamaño del sector agrario, industrial y profesional. Con esta norma se pretende favorecer los procesos que contribuyan al fortalecimiento y a aumentar la resistencia de estas entidades, en concreto, mediante la constitución de los denominados Mecanismos Institucionales de Protección (MIP).

Estas cooperativas están arañando cuota de mercado a la banca, y ahora representan más del 8% del crédito en España y casi del 10% de los depósitos. Aunque esta cuota sigue siendo pequeña si se compara con los bancos o las antiguas cajas de ahorros, gozan de una gran influencia en sus territorios de origen al estar muy vinculadas a las zonas en las que operan, principalmente rural, y a su tejido industrial.

Hasta ahora, y como estas instituciones reconocen, han salvado la crisis financiera sin ayudas o medidas traumáticas gracias a numerosos procesos de fusión. Hay que tener en cuenta que este es un sector muy atomizado, con unas 62 cooperativas entre las que están asociadas a la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito y a la otra patronal liderada por Cajamar, Asemecca. La almeriense Cajamar es la principal cooperativa de crédito del Estado.

Tras la elaboración de algunos borradores preliminares, las cooperativas de crédito mantenían su misma estructura y normativa de antes de la crisis financiera. Solo la principal entidad del sector y única que supervisa el BCE, Grupo Cajamar, ha sufrido una completa transformación al depender de una cabecera que es un banco. Las cooperativas de crédito tienen en conjunto más de 4.597 sucursales, de las que 3.356 sucursales pertenecen a las asociadas a la Unión Nacional de Cooperativas de Crédito (Unacc) y el resto, 1.241 son del Grupo Cajamar. Cuentan con la nada despreciable cifra de más de 2,8 millones de socios cooperativistas, que se dividen a partes iguales entre los socios de Unacc y los del Grupo Cajamar. Su plantilla asciende a 18.443 empleados, de los que 12.337 están en las entidades de la Unacc y 6.106 en Cajamar. Y a diferencia de lo que está sucediendo en banca, las cooperativas mantienen su plantilla. Los activos de las firmas asociadas a al Unacc ascienden a 91.949 millones de euros, mientras que los del grupo encabezado por la firma almeriense llegan a los 39.526 millones. Los créditos a la clientela suman entre ambos grupos 80.000 millones.