La Ley

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Las pelotas de goma están prohibidas en Cataluña; la policía ha incumplido la Ley.
No sólo el pueblo de Cataluña está incumpliendo la Ley que le imponen.
Una Ley que les prohíbe votar.

La Ley permite la existencia de un Jefe de Estado no votado que, además, imparte lecciones amenazantes de democracia.
Susana Díaz se solidariza con quien golpeó cuerpos, rompió huesos, abrió brechas, sobó dignidades; todo para hacer cumplir la Ley.
Rajoy ha usado y se guía estrictamente por la Ley; como Franco, no se mete en política.

Enviar a La Legión a Cataluña está amparada por la Ley.
La clase dominante es demócrata y respeta la ley mientras se haga lo que ella quiera, diga, imponga; la Ley no es más que una herramienta a su disposición, un antidisturbio elegante.
La «mordaza» es una Ley; la Ley ha sido secularmente una mordaza para el pueblo.

Es evidente que a día de hoy hay que mandar la Ley a la mierda.
Quizás ese sea el principal problema y, al mismo tiempo, la mayor esperanza.