Habla de Gaza
Por Gruñido GRRR y Óscar García Jurado.
Andalucía: tras el 28 F ya huele a Primavera
Ya se huele a azahar, ya los naranjos lucen sus botones blancos y desparraman su perfume por las calles y plazas de Andalucía.
Andalucía: la urgencia de tomar conciencia
Ojalá muchos andaluces y andaluzas que siente su tierra y su pueblo encuentren la manera de tomar conciencia de la nación andaluza. La proclama de nuestro himno ¡Andaluces levantaos! solo será posible cuando el pueblo andaluz sienta y tome conciencia de lo que fuimos y lo que somos.
Andalucía es Sustantiva
Andalucía es sustantiva, y no es sólo una cuestión sintáctica… Andalucía, hoy, como sujeto político, ¿no estaremos haciendo un análisis de su...
La de cosas que hemos hecho mientras vosotros pronunciábais eses*
La niña, el profesor y yo, en nuestras respectivas experiencias, compartimos haber sido negadxs por la manifestación explícita de nuestros orígenes al interior de contextos académicos/profesionales.
Anteriores
Glasgow: la emergencia climática no puede esperar
La máxima ambiental nos dice: ¡Hay que pensar en lo global y actuar en lo local”. El Ártico se...
La poética del boniato
En 1952, una mona de la isla de Koshima aprendió a lavar boniatos en la orilla del mar. Los...
Mirar Cádiz
Os debo una. ¡Por mis muertos!
El pasado mes de junio recibí una invitación a participar en un grupo de discusión on-line para...
Por la derogación de las reformas laborales
El 40º Congreso del PSOE nos recordó el compromiso gubernamental de derogación de la Reforma...
Sobre la confluencia (en Cádiz capital)
Nunca he sido partidario de la unión de la izquierda «per se», creo en la unidad pero no como...
Arbitraje de consumo andaluz: un mismo equipo
A finales de los años 80 del siglo XX comenzaron una serie de experiencias piloto para la puesta...
Noticias del fin del mundo
Perdonen que me repita. Hace ya más de un año escribía en este mismo espacio un artículo al que...
Detrás del titanio y de las obras de arte, se esconde el museo de la subcontratas, el museo de la precariedad
Por Carmen Casas, delegada sindical del sindicato vasco ELA.









